Casa de la Solidaridad: Educando mujeres y hombres para otros en El SalvadorComunidad–aprendiendo de El Salvador PROGRAMA Así que nuestras universidades tienen una clara oportunidad de promover colaboración inter-universitaria y, en particular, emprender proyectos comunes entre universidades Jesuitas de países desarrollados y sub-desarrollados. En un mundo en el cual, la política, la economía, y la comunicación se van haciendo cada vez más integrados, la enseñanza superior Jesuita prepara estudiantes para hacerles ver sus responsabilidades morales y éticas y confrontar problemas globales y complejos. Tal como un encuentro motivado por pensamientos reflexivos y críticos. Esto fomenta las habilidades para recoger y evaluar la nueva cultura y la información social, y elaborar juicios a la luz de esa información. Estas son en esencia las destrezas académicas y personales necesarias en un mundo cada vez más interdependiente y multicultural. Dedicados a promover “hombres y mujeres para otros”, la Casa de la Solidaridad constituye un ambiente de aprendizaje y vivencia que desarrolla el potencial intelectual de los estudiantes, promueve sus valores éticos y religiosos, y los motiva a convertirse en ciudadanos socialmente responsables. La misión de la Casa de la Solidaridad es promover la justicia y la solidaridad a través de de la creación de una significativa experiencia académica donde los estudiantes se integran a estudios académicos rigorosos en una inmersión directa con los pobres de El Salvador. Por su reciente historia dramática, su actual estabilidad, y sus ricos recursos humanos, la sociedad salvadoreña es un lugar ideal para que los estudiantes experimenten las situaciones que día a día viven las personas de países subdesarrollados – la inmensa mayoría de los habitantes del mundo de hoy. Cada “semestre”, un grupo selecto de estudiantes viven juntos en una comunidad de aprendizaje, cerca de la Universidad Centroamericana (UCA). Uno de los más fuertes distintivos del programa es la capacidad que los estudiantes tienen para optar en participar en esta experiencia de comunidad. Los estudiantes no tienen que ser Católicos o Cristianos para participar en la Casa, pero deben ser abiertos para reflexionar sobre la dimensión espiritual y religiosa de la vida. Las oportunidades para la reflexión individual y comunal, el aprendizaje compartido se entrelazadas a través de la experiencia. Los estudiantes formulan sus propias perspectiva cultural en conversaciones con legisladores, lideres empresariales, académicos, religiosos, activistas de derechos humanos, organizadores comunitarios, miembros de organizaciones de mujeres y los pobres y marginados de El Salvador. La Casa de la Solidaridad es una iniciativa académica entre la Asociación de Universidades y Colegios Jesuitas (AJCU, por sus siglas en inglés), la Universidad Centroamericana (UCA) en El Salvador y la Universidad de Santa Clara. CURRICULUM El currículo orienta al estudiante a un aprendizaje integrado e interdisciplinario hacia el aspecto de la realidad social, política y económica del pueblo de El Salvador. El currículo académico incorpora actividades de salón de clases tradicionales, investigaciones participativas e interacción con la comunidad local. Los estudiantes reciben un total de 15 unidades valorativas de un “semestre” ( o 22 unidades valorativas de un “quarter”) en el período. Las materias que actualmente cursan los estudiantes de la Casa de la Solidaridad son: CONVIVENCIA COMUNITARIA INMERSION A TRAVÉS DE LA ACTIVIDAD DE CAMPO Basados en la experiencia académica, intereses personales, y objetivos profesionales, los estudiantes, forman parejas con un compañer@ de clases y son asignados a una actividad de campo, una comunidad salvadoreña marginal/pobre. Los estudiantes trabajan dos días completos a la semana en la comunidad asignada por todo el tiempo que dura el ciclo. Este ambiente de aprendizaje cultiva su conciencia y sensibilidad a las realidades de aquellos quienes trabajan para terminar con las injusticias sociales mientras promueven una dignidad humana. Los recursos primarios del proceso enseñanza-aprendizaje, están en el contexto de las comunidades marginales. Los estudiantes entran a la sociedad salvadoreña como aprendices y no como voluntarios. Esta experiencia no servirá como “práctica”, más bien éstas experiencias son tenidas como recursos vitales de conocimientos y valoradas de principio a fin. Los estudiantes son invitados a que se inmersan en el “salón de clases” del pueblo de El Salvador. La actividad de campo de los estudiantes está ligada intencionalmente a sus propios estudios académicos. Esta experiencia sirve como trampolín para reflexiones personales y comunales dentro y fuera del salón de clases, e integra una experiencia directa con estudios académicos. OBJETIVOS DE LA CASA Educación para la transformación Educación para una Ciudadanía Global Educación para un aprendizaje y servicio para toda la vida. Solidaridad institucional Programa de los Directores Trena Yonkers-Talz La Universidad de Santa Clara no discrimina por razones de raza, color, nacionalidad y/u orígenes étnicos, sexo, estado civil, preferencia sexual, discapacidades, religión, estatus de veterano, o edad en la administración de cualquiera de estas políticas educacionales, políticas de admisión, becas y programas de préstamos, atletas, o políticas relacionadas a los empleados, programas y actividades. Universidad de Santa Clara |

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